Laura Notario

Madrid, 1959

 

Pulse para ampliar en una nueva página

Salió llorona
Montaje
28 x 30 cm.
 
La mujer carga hace años con esa placenta incorporada que es el bolso. Por alguna razón tenemos la obligación de ser eficaces, bellas y "limpias" en todo momento. El hombre lo lleva todo sobre él.
Bolso. Pequeña casa portátil. Misterioso objeto donde caben todo tipo de secretos.
Dentro de este legado social que es llevarlo a todas partes podemos elegir un bolso práctico, donde quepa absolutamente todo lo necesario en cualquier circustancia, o bien un bolso, yo lo llamaría ... interactivo.
Yo, personalmente, odio el aburrimiento que me inspira un bolso funcional. Discreto, cómodo, muerto ... Me han hecho sentirme siempre Señorita o Señora, nunca mujer, y esos términos me repugnan.
Me gustan los que son como juguetes. Sorprendentes, llenos de vida.
Con algo divertido que me arrastre, que me haga volver la cabeza y preguntarme si aquella idea ambulante era real. La realidad de un mundo donde brillen la contundencia de una imagen o la magia del color. Donde mirar alrededor sea mirar como en los cuentos, asombrándote sin límites.
Admiro lo que me provoca y me despierta de esa monotonía gris que es la existencia humana, de este proyecto divino mal gestionado, porque me hace pensar que siempre podremos jugar.
Una vez dijeron de mí, cuando hablaba de mis muñecos en su carrito (ya en mi casi madurez):
- Pero, ¿Está loca?
- No, se divierte.
Laura Notario

Volver a la página de FLECHA 99