Madrid, 1968
Dánae, hija de Arciso, Rey de Argos, a quien
había
vaticinado el oráculo que un nito suyo le quitaría el
trono
y la vida.
Arciso encerró a su hija en una torre de bronce.
Enamorado de ella Zeus, se transformó en lluvia de oro,
que cayó sobre Dánae, haciéndola madre de
Perseo. Ya
hombre, Perseo, volvió con su madre a Argos, donde sin
saberlo dió muerte a Arciso con lo que se cumplió el
oráculo.
El mito de Dánae es un expresivo símbolo de la
fuerza
imperiosa y fatal del destino.