Tarifa, Cádiz, 1948

Invención nº 31 - Rueda de miradas
1995
Acrílico sobre lienzo
50x35,5 cm
El deseo hace que crezca en mí
una energía que implacablemente me
lleva a la acción. Tratando de poner un nombre a esto, para
así al menos
poder comenzar a entenderlo, me vino a la mente la palabra
"invención".
De hecho sólo ella se mueve, nunca he entendido el relevo
de la naturaleza,
o el simple hacer para ver qué aparece. Lo que a mí me
lleva es el
cosquilleo que la idea hace en la mente para que ésta tome
forma y así
aparece la invención. Entonces tengo esa necesidad de hacer,
ineludible,
que me agita, nervioso, hacia cualquier cosa, un papel, por
ejemplo,
donde apuntar la apunto, la invención aparentemente no existe
en el
mundo cotidiano, no me la encuentro por la calle, ni la puedo
hacer
posar, ni fotografiar. No es real hasta que yo la invento, la traigo
a este
mundo, entonces sí que te puedes tropezar con ella.
Guillermo Pérez Villalta