Valencia, 1954

Giorni e notte cacciando senza acqua nel letto
1991
Oleo sobre papel
174x75 cm
El artista vive un secreto que tiene
que manifestar, va al encuentro de
lo desconocido, de la vida salvaje en un sincero esfuerzo hacia lo
imposible.
El Hortelano sabe del cansancio de trabajar en los cuadros, esa
mutua erosión, en última instancia, como pensara
tambien Bram Van
Velde, la pintura es el hundimiento, la inmersión, y, no
obstante, por terrible
que sea, esa cosa no comporta, sin embargo, tristeza alguna. Es
importante ver que en el fondo las imágenes estimulan, no son
en absoluto
algo que haga perder la esperanza. Hay una fusión del recuerdo
y la
ensoñación en esta particular poética del
espacio, por emplear una
noción acuñada por Bachelard.
Este creador siente la duración como una experiencia
íntima y personal,
piensa que somos solidarios de un mismo impulso, que a todos nos
arrastra el mismo raudal. El ojo parece, valga la paradoja, que
escuchara
lo misterioso, una prosodia diferente de Io real regida por
cadencias,
administrando fugas y emociones: tiempo vertical, inmovilizado.
Fernando Castro Florez.
"El origen mínimo de la emoción "- (Fragmento).
El Hortelano, ahora mismo entra en una etapa de madurez
biológica,
que suele ser la más interesante, por definitiva, en la
existencia de un pintor.
Rehuye la perspectiva y aplana el fondo hasta trasladar toda la
enjundia
representativa a la superficie de la tela. Por otra parte, empasta y
barniza,
logrando una rica materia textural, plena de reverberantes
reflejos.
Sus cuadros actuales, se han hecho mas herméticos y
sombríos, si bien los
motivos del fondo, como el cielo y las estrellas, las energías
de los infinitos
microcosmos, la melancolía solitaria, etc, siguen aunque no de
la
misma manera, porque la vida ha seguido su curso, y con ella la
experiencia.
Es el verdadero momento creador. En esto está, en efecto
el
Hortelano, que ya no quiere otra cosa que ser pintor y lo demuestra.
Francisco Calvo Serraller.
"Noticias del cielo"- (Fragmento).