Londres, 1955

Odyssey
1990
Oleo sobre lienzo
269x251 cm
La pintura de Edmondson es personal y
ha madurado al margen de la
frenética compulsión de las modas, lo que, junto al
hecho de vivir un
poco en tierra de nadie, entre dos paises, quizá explique esa
su condicion
de artista secreto, al menos hasta el momento presente. Por otra
parte,
su propio estilo también esté en parte dividido entre
una tradición muy
específica de la figuración expresionista
británica -la de Spencer, Bacon,
Freud, Auerbach y Kitaj- y el modelo de Goya.
Francisco Calvo Serraller.
EL PAIS, 26/12/96.
Señalo Io anterior porque siendo la suya una obra que se
resuelve en
el terreno de las sensaciones, la primera que transmite es la
confianza
"generosa" en la pintura. No es esa exaltacion subjetiva que Ileva
a
muchos hacia la distorsión y el efecto rápido, sino un
disfrute lento,
pausado, detenido.
Miguel Fernandez-Cid.
ABC Cultural, 27/12/96.
... un escenario de insinuaciones que deja el primer plano a una
orgía
pictórica, un espacio de relieve en el que la pintura se
pronuncia, en la
que ejerce un lenguaje a veces violento, siempre desbordado, que
habla
con una pureza equilibradora.
Marcos R. Barnatan.
METROPOLI, 27/12/96.