Contemplo estos seres silenciosos que habitan la tierra
seres callados en un mundo
en el que parece que lo que no hace ruido no existe.
Recojo instantes fugaces y deambulo por su interior
acariciando con los pinceles
las formas de unos pétalos rotundos
tejidos con luz.
Retrato estas flores gigantes
como muestra de la magnificencia de este mundo.
Imagino
que pongo una lupa pictórica
ante vuestros ojos
y os invito a mirar.
Pero
Mis flores pintadas no son flores
son líneas sinuosas y armoniosas
animadas por los gestos incansables
de mis dedos de colores.
Carmen Varela
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