En la pintura de Bettina Geisselmann, podemos encontrar una obra expresionista,
Figurativa y colorista con numerosas referencias al ser humano, en la qsue une de
Forma exitosa y paradójica dos fuerzas contrapuestas: pasión e intención, instinto y
Control. El resultado es una manera de crear que rebosa vitalidad frescura e
Intensidad.
Lo cierto de lo anterior es que se trata de una artista con una sutileza infrecuente.
Se la prodía encuadrar, si no hubiese otro remedio, entre los más figurativos más o
menos "neometafísicos", en el sentido de que sus pinturas yuxtaponen fríamente
imágenes cualesquiera de la vida más ordinaria con abstractas señales tecnológicas:
se demoran en elementos de "realidad" transfigurados por auras de apariencia
electrónica o digital. Y, por tanto, divertido en la mejor acepción de la palabra.
Eduardo Arboleda Ballén
|

|